martes, 7 de julio de 2020

Gritando por Ahí: ¡Vamos Historieta Argentina!: Enrique "Quique" Alcatena

Creador de universos fantásticos 

por Ángel Albisu


Fuente RadioCut

Enrique Alcatena, es un dibujante argentino con una trayectoria con varios km. Comenzando por Ediciones Record y dando unas vueltas por DC Comics. Con una trayectoria que inicio a mediados de la década del 70' y que desde entonces nunca dejo de producir historietas. Tanto para el exterior -en algunas ocasiones- como en cualquier ámbito editorial que se desarrolle en el país. 

Porque Quique -apodo con el que muchos lo conocemos- es tanto dibujante como ilustrador. De un estilo totalmente inconfundible. Reconocible, muchas veces, por su manejo de los blancos y negros. Así como de muchos otros colores. 

Conocido en Argentina por haber trabajo con guionistas como Ricardo Barreiro (La Fortaleza Móvil) y Robin Wood (Merlín). Ninguno tan duradero como lo es Eduardo Mazzitelli. Alguien con quien nunca perdió contacto. Formando una dupla que hasta la fecha ha publicado miles de historias. Tales como Pesadillas Acero Liquido


Fuente Cuadritos, periodismo de historieta

Con el tiempo, tal como ocurre en toda evolución artística, Quique se decidiria a escribir sus propios guiones. Creando a personajes como el Dr. Paradox (TOTEM Comics) y Mambrú (Historieta Revolver). 

Con ustedes, nuestro invitado. Del que estoy muy honrado y agradecido que haya aceptado la propuesta de hacerle una pequeña entrevista. ¡Mil gracias y bienvenido! 


El Marciano Adoptivo: Bienvenido. Antes de empezar con las preguntas, a modo de pequeña biografía, ¿Como te presentarías a los que recién ahora están conociéndote? 

Enrique Alcatena: Me llamo Enrique "Quique" Alcatena, y soy dibujante de historietas.

M. A.: Las primeras historietas que publicaste, por lo que investigue, fueron en blanco y negro ¿Desde cuando trabajas en colores? ¿Te gusta más darles color a tus historietas o preferís más el clásico blanco y negro?



E.A.: Los dos medios tienen su propio y distintivo atractivo, de modo que disfruto emplear ambos. Es verdad que profesionalmente, mis trabajos eran a tinta china, puro blanco y negro. Pero cuando empecé a dibujar historietas, de pibe, eran historietas de superhéroes inventados a color, pintados con crayones. Los superhéroes tienen que ser a color.



M.A.: ¿Como descubriste por primera vez al Quique Alcatena guionista? ¿Y al Quique Alcatena dibujante? ¿O nacieron al mismo tiempo?

E. A.: Nacieron al mismo tiempo. Ya de chico escribía mis propias historias. Pero nunca tuve problemas a la hora de colaborar con guionistas: la colaboración da muchas satisfacciones también. 

M.A.: ¿Hace cuánto conoces a Eduardo Mazzitelli? ¿Cuándo fue la primera vez que te lo cruzaste? ¿Cuál crees que es la fórmula característica de la dupla Alcatena - Mazzitelli?

E.A.: Lo conocí en el '88, en las oficinas de Ediciones Récord, que publicaba Skorpio, y desde entonces no hemos dejado de trabajar juntos. Si existiera esa fórmula, sería la capacidad de ponernos al servicio de la historia que queremos contar, creando algo como una tercera persona que es la suma de los dos y algo más, la verdadera autora de nuestras historietas. Una amistad de treinta años también ha contribuido.

M.A.: ¿Con que guionista te hubiera gustado trabajar y no pudiste? Sea porque falleció o porque todavía no se pudo dar la oportunidad.

E.A.: Me hubiera encantado trabajar con Alan Moore o Neil Gaiman.

M.A.: ¿Cuál de todas las historietas de que hiciste la consideras tu ‘hija mimada’? De la que nunca vas a poder olvidarte.

E.A.: No hay "hijas mimadas", como tampoco se prefiere a un hijo sobre otro: uno los quiere a todos por igual, con sus diferencias y particularidades. Realmente, me resultaría imposible decidirme por una. En todo caso, el que tiene todo el derecho de decir "me gustó más ésta que la otra", o "ésta es la mejor", es el lector.

M.A.: Cuando alguien menciona tu nombre muchas veces se lo asocia al mundo de los superhéroes. ¿Cuál fue la primera aproximación que tuviste en tu vida con ese universo? ¿Y cuándo fue la primera vez que trabajaste profesionalmente con ese género?



E.A.: Amo el género desde que era muy chico: mis primeras historietas fueron de superhéroes. Mi primer trabajo profesional en ese ámbito fue como entintador de la miniserie "Hawkworld", para DC, escrita y dibujada por Tim Truman

M.A.: Con los superhéroes. ¿De qué manera comenzó tu colaboración artística con editoriales estadounidenses de superhéroes? 

E.A.: Precisamente, como entintador de Truman. Pero luego de un par de trabajos, dejé claro que no quería limitarme al rol de entintador, y tampoco al de lapicista (la división de tareas es muy común en el cómic norteamericano). Si no podía hacerme cargo de ambas funciones, no iba a trabajar para ese mercado. Por suerte me dieron luz verde.

M.A.: Remontándonos a la estrecha relación que en muchas entrevistas demostraste tener con DC, en la que uno de tus trabajos más recordados por la gente es con historias de Batman; ocurre que no muchos recuerdan que junto a Chuck Dixon crearon a un grupo de superhéroes argentinos llamados Super Malón. ¿Qué me podrías decir respecto al origen de ese grupo de héroes? ¿Como surgió la idea crear a cada personaje? Porque, si uno los ve en detalle a cada uno de ellos, son caracterizaciones superheroicas de distintos mitos del folklore argentino.



E.A.: La consigna de los anuales del 2000 de DC, era juntar a uno de los emblemáticos héroes de la compañía con personajes de diversas nacionalidades creados especialmente para esa ocasión. A Chuck y a mí nos tocó hacer el anual de Flash en Argentina. Chuck dejó en mis manos la creación de una especie de "JLA" argentina, que luego él utilizó en su guion. Por supuesto, le mandé un montón de mails con datos de nuestra historia y folklore.

M.A.: Retomando tus trabajos más actuales, y teniendo relación a tu fanatismo por la época dorada de los superhéroes, ¿De dónde surgió el Dr. Paradox? Quien es un personaje que homenajea increíblemente a aquellos primeros superhéroes.

E.A.: El Dr. Paradox es el resultado de ese amor por los superhéroes al que me referí, y especialmente a los de la Edad de Oro (los años '40) y la Edad de Plata ('50 y '60), que son los que yo leía de pibe.

M.A.: De Tótem Comics nos vamos para Historieta Revolver, ¿Cómo te sentís vos, que ya sos un artista de larga trayectoria, participando en un proyecto tan joven y que recién está empezando?

E.A.: Muy contento. Siempre se trata de historieta, y rescato la movida que Revolver está llevando a cabo.


M.A.: ¿Cuál es el consejo que le transmitirías vos a los que quieren publicar su propio material de manera independiente? ¿Que deberían tener en cuenta que tal vez vos no tuviste cuando empezaste?

E.A.: En realidad, siempre se tienen que tener en cuenta las mismas cosas, a las que sí presté atención cuando era joven, las cosas a las que les sigo prestando atención ahora. Dar lo mejor de uno, tener autocrítica, dedicación y amor por lo que se hace. Leer historieta, aprender de los grandes historietistas de ayer y hoy. Los historietistas que no leen historieta y que sólo miran series o películas jamás entenderán el medio que eligieron para expresarse.

M.A.: ¿Cruzarías en una historia a alguno de tus personajes, como el Dr. Paradox, con los personajes de otra editorial argentina? Si te lo propusieran ¿Lo verías posible o no? 

E.A.: No, no lo haría.  

M.A.: ¿Sentís que con la reedición en libro de muchos de tus viejos trabajos se esta renovando tu público habitual de lectores?

E.A.: Eso es lo que espero. No lo sé a ciencia cierta. Cuando terminas tu obra, y ésta tiene la fortuna de llegar a volverse libro, su suerte ya escapa de tus manos.

M.A.: Con respecto a los formatos en que trabajas, tanto el digital como el papel, ¿Cuál crees que realza mejor tu trabajo? ¿Alguna vez tuviste problemas con eso a la hora de editar?

E.A.: No veo diferencias entre los dos a la hora de mostrar tu trabajo. En lo puramente técnico, que se refiere a mi forma de trabajar, siempre lo hago sobre papel. Eso después se escanea, y puede servir tanto para crear un archivo que luego será impreso en papel, o será subido a la web en formato de web comic (como el Dr Paradox). Por el libro obtengo una ganacia, se cobra un dinero. Por la web comic, no. 

M.A: ¿Cómo empezaron a interesarte todas esas historias de mundos extraños, dragones y magos? ¿Cuándo te diste cuenta que eras bueno ilustrando esas historias?



E.A.: No sé si soy bueno en eso: sólo sé que es una de las temáticas que más me interesa explorar, pero de ninguna manera la única. Como siempre, todo eso se inicia en algún momento de la infancia. En mi caso, ese interés sobrevivió el paso del tiempo y sigue intenso hasta ahora.

M.A.: ¿Has ubicado la influencia de tu trabajo en el de algún historietista argentino o extranjero? ¿Te lo han reconocido?

E.A.: La verdad es  que no estoy atento a eso.

M.A.: ¿Alguna vez tuviste que trabajar con guionistas que fueran muy exigentes con respecto a tu forma de dibujar?

E.A.: Tuve la suerte de trabajar con guionistas que siempre han considerado al dibujante como colaborador, como co-creador, y no una mera extensión o herramienta de su visión unilateral.

M.A.: Dado el gran número de artistas integrales, que se encargan tanto del dibujo como de los guiones, que publican hoy en día. ¿Cómo iniciaste tu propia etapa de artista integral? ¿Cómo crees que te fue hasta ahora en ese campo?

E.A.: Antes de "profesionalizarme", fui lo que se llama ahora autor integral. Nunca abandoné esa faz, y coexistió a la par de mis colaboraciones con guionistas. Si me fue bien o mal, que lo digan los lectores. 

M.A.: Retomando esa idea de otros contextos ¿De qué forma fuiste testigo de la masividad que dio internet a tus historietas? Eso de que pudieran acceder en cualquier momento y lugar a tus trabajos.

E.A.: Por supuesto, hay un antes y un después con respecto al impacto de la internet en comunicación y difusión de obra. Hubiera sido muy difícil que se viera mi trabajo en la India, por ejemplo. Gracias a internet, he podido trabajar ya en unos cuantos proyectos para editoriales de ese país, por ejemplo.

M.A.: ¿Cómo fue tu experiencia trabajando con Ricardo Barreiro? ¿Cuáles son tus mejores recuerdos con él?



E.A.: Una experiencia muy grata e inolvidable. Ricardo era una de las personas más generosas que he conocido. Se lo extraña.

M.A.: ¿Cuál es generalmente tu espacio de trabajo? ¿De qué manera dibujas?

E.A.: Mesa o tablero. Papel, tinta. cuando hago color, tintas de color, marcadores y lápices.

M.A.: Antes de finalizar, ¿En qué universos creativos podemos encontrar hoy en día a Quique Alcatena?

E.A.: Colaborando con Eduardo en nuevas historias, y por las mías, con los superhéroes de Tótem Comics. 


Para visitar el blog de Quique Alcatena pueden hacerlo con un clic.

Si quieren leer las Aventuras de Dr. Paradox háganlo por acá. Como las de El Zingaro por este otro lado. Ambas historietas disponibles en Tótem Comics

sábado, 4 de julio de 2020

Gritando por Ahí: ¡Vamos Historieta Argentina!: Seba Mercau de Pirincho Ediciones

Trabajar para supervillanos 

por Ángel Albisu 




Sumamos una edición más a este humilde y entretenido segmento de Gritando por ahí ¡Vamos Historieta Argentina! Que recibe ahora como invitado a uno de los integrantes de Pirincho Ediciones. Al único e inigualable Seba Mercau, quien es un dibujante e ilustrador radicado en la Provincia de Santa Fe

Quien, para esta entrevista, se tomo las molestias -gestos así se agradecen- en redactar una pequeña biografía. Lo cual nos ayuda a conocerlo mejor y ahondar un poco más en lo que es su trayectoria. 

Dibujante, historietista, y docente no formal de dibujo y pintura. Trabaja como ilustrador tanto en el rubro editorial como en el de la publicidad, colaborando también en campañas institucionales (videos, folletería, flyers, etc).




Publica como historietista e ilustrador en ediciones independientes de Santa Fe. Publica como ilustrador en editorial Colihue, y ha publicado como dibujante la tira diaria “Rolo”, con guion de Gonzalo Geller, en El Diario de Entre Ríos.

Fue coordinador del área de Historieta e ilustración de la Secretaría de Cultura de la UNL durante tres años, donde se desarrollaron convocatorias a proyectos, y actividades de capacitación para ilustradores, historietistas, diseñadores, y animadores.

Presentado nuestro invitado, y antes de comenzar, voy a volver agradecerle su predisposición y buena onda para formar parte de este ciclo. 

Sin más introducción. Los dejo con la entrevista. 


El Marciano Adoptivo: ¿Cómo fue tu inicio en la historieta? ¿Te formaste en talleres o en algún instituto de arte?

Seba Mercau: A los 13 años pude exponer por primera vez, en la casa de la Cultura de La Paz (Entre Ríos), lugar en el que viví durante 6 años, y hasta ese momento no había tomado clases de dibujo. Podríamos decir que aprendí solo, mirando dibujos animados, y leyendo historietas. Gracias a esa muestra obtuve una beca para tomar clases de dibujo con el artista Narciso Cena. Pero solo pude asistir un mes, luego me mudé de provincia. A los 19 años empecé la carrera de Artes Visuales en el Liceo Municipal de la ciudad de Santa Fe. Fue la primera vez que asistí a clases relacionadas al dibujo, de manera sostenida.

E. M. A: Hubo algo que desde muy chico te hizo pensar "Cuando sea grande quiero vivir del dibujo".

S. M: Creo que la motivación más grande la obtuve de mi familia. Que siempre me alentó, y jamás les pareció una pérdida de tiempo, como entiendo le ha pasado a muchos que quisieron dedicarse a las artes, en general. Cosa que ya es un cliché, te diría.

Las otras motivaciones sin dudas fueron aquellas que me iniciaron, como te decía antes: los dibujos animados, y las historietas.



E. M. A: ¿Siempre te impulso mas lo de ser dibujante o hubo algún tiempo en que quisiste probar ser guionista?

S. M: Hice mis propios guiones durante algún tiempo. Tengo muchas historias bosquejadas, y otras historias cortas que sí pude realizar. Algunas fueron publicadas en la web, en fanzines, o pequeñas antologías. Pero no es mi fuerte. Disfruto mucho dibujando guiones de otros. Aunque algún día me gustaría publicar una historieta íntegramente hecha por mí, guión y dibujo. Siempre fantaseo con esa idea, incluso tengo personajes e historias escritas, pero que están muy verdes todavía.

E. M. A: ¿Alguna vez te ofrecieron algún trabajo que tuviera que ver con la animación? Como animador en una serie.

S. M: Varias veces. Pero no sé nada de animación. Sí trabajé en proyectos conjuntos, en animaciones para publicidades, o producciones audiovisuales que usaban ese recurso brevemente. Incluso podría decirse que oficié de director de esas animaciones cortas. Pero eran animaciones motion graphics, que no tienen cuadros por segundo, sino que son animadas de una forma no  tradicional, menos compleja.

E. M. A: ¿Cuáles son las influencias que reconoces ahora y que te acompañaron al momento de formarte en el dibujo?

S. M: Muchas. Al principio, mis “libros de anatomía” eran las historietas de Superman, que coleccionaba en los 90’s. Aprendía de dibujantes como Dan Jurgens, Jon Bogdanove, Tom Grummett, John Byrne, y algunos otros. También leí mucho Asterix cuando era chico. Mi viejo tenía la colección casi completa, hasta el momento. De ahí aprendí mucho del lenguaje físico del dibujo humorístico. Luego, en mi adolescencia descubrí la historieta argentina de autor, o mejor dicho redescubrí, porque ya conocía revistas como Skorpio y Fierro, pero en mi infancia no me llamaban la atención. Y bueno, vino el Eternauta y me voló la cabeza. Después lo descubrí al viejo Breccia, y encima estaba estudiando arte. Ahí me agarró esa cosa de la experimentación, la mancha, la soltura en el dibujo, queriendo seguir sus pasos. Cosas que conservo todavía. Cuando dibujo en papel, y no en digital, me gusta mucho manchar, ensuciar, la línea más gestual, con tinta china y pincel.




E. M. A: Contame, ¿Cómo surgió el proyecto de publicar historietas desde Pirincho Ediciones?

S. M: Después de pasar por muchas agrupaciones de dibujantes, de organizar y gestionar eventos, de fallidos intentos de publicar en papel, decidimos, junto a colegas dibujantes y guionistas, hacer una fanpage de Facebook, que se llamó (y aún se llama, aunque se convirtió en otra cosa) PLUM!

PLUM! Nació en 2015, si no recuerdo mal, y era un espacio donde todos los días de la semana se subía material de distintos autores, y de distintos géneros. Y reunía a su vez a distintos grupos de autores que ya tenían proyectos editoriales. Como los chicos de Grunendor Ediciones, por ejemplo. Luego de un año nos dividimos en otros proyectos editoriales. Fue así que con amigos y colegas que ya estábamos publicando en PLUM! decidimos formar Pirincho. Éramos un equipo más reducido de personas, pero con objetivos comunes. Estábamos en sintonía, digamos. En 2017 junto a Nacho Yunis, Marcelo Castro, y Gonzalo Geller largamos Pirincho Ediciones, y hasta el día de hoy seguimos juntos, produciendo material.

E. M. A: Como lector de muchas historietas que publicaste en Pirincho, ¿Desde cuándo trabajas en colaboración con Gonzalo Geller? ¿Donde lo conociste?

S. M: A Gonza lo conocí en un taller de historietas en 2005. Ahí empezamos a trabajar juntos, en proyectos más o menos chicos. Y en 2011 logramos publicar en El Diario de Entre Ríos, una tira diaria llamada Rolo, con guion de Gonza, y dibujos míos. Una tira humorística de un taxista de Paraná, que duró casi dos años. Fue la primera experiencia profesional que tuve. Después de eso probamos suerte con otros proyectos, y no fue hasta PLUM! Que empezamos a trabajar más seguido juntos, con Asociación Amigos del Mal. Es el guionista con el que más he trabajado. Además de que me gusta lo que escribe, es muy flexible en cuanto a las intervenciones y modificaciones que puede hacer uno como dibujante y narrador visual. Algo esperable, teniendo en cuenta que él es dibujante, también.

E. M. A: Viendo la calidad increíble de tiene tu trabajo, ¿Llegaron a ofrecerte trabajo en el exterior?

S. M: Bueno, primero gracias. Creo que en este trabajo rara vez te llaman, así porque sí. Todo es muy autogestivo, incluso conseguir un trabajo con una editorial. Tenes que colgar tus laburos en sitios afines, mandar portfolios, hacer carrera con laburos autoeditados, y en editoriales más accesibles, muchas veces ad honorem, ir a convenciones, conocer gente, presentar carpetas a editores en esas convenciones (por suerte tenemos la Crack Bang Boom en Rosario, donde eso ya es una constante en cada edición), y otras cosas más... La verdad es que no es un camino que haya recorrido yo. Pero es lo que sé por experiencias de colegas cercanos, que hoy ya trabajan profesionalmente de esto.




Creo que no es tarea fácil mandar un portfolio y que te llamen. Es una suma de suerte, contactos, y tener mucha producción (acumular obra editada o no). Eso sí, si se te da, tenes que estar a la altura, y cumplir. En eso consiste ser profesional también. De hecho los editores del comic americano buscan eso, que les cumplan con los plazos. Además de que seas un buen artista. Y esa combinación entre producir algo de calidad y hacerlo en tiempo y forma, es muy difícil. Yo no me veo capaz de eso. Es un sueño que abandoné hace mucho. Hoy en día mi trabajo pasa por la ilustración. Tanto publicitaria, como editorial. Esta ultima en menos medida, pero estoy buscando ganar más experiencia y abrirme camino a nivel nacional, y por qué no probar suerte afuera.

La historieta es algo que hago por pasión, por gusto, por diversión, pero no es algo de lo que esté viviendo. Al menos por ahora. Por ejemplo con Pirincho ya logramos cierta dinámica, donde el proyecto se sostiene solo. No hemos visto ganancias aún… mejor dicho: ingresos que podrían utilizarse más allá de lo que se invierte para seguir publicando. Pero puede que llegue ese día, es uno de nuestros objetivos.

Disfruto mucho más despuntando el vicio de hacer historietas, de dibujar tipos peleando con super poderes, de hacerlos en posturas y gestos graciosos, en un proyecto que siento mío, y de mis compañeros. En donde no hay límites, más que los que nos imponemos como editores de nosotros mismos. Si algo tiene de positivo la inexistencia de una industria de historietas, es que se puede hacer lo que quieras. Total es 100% tuyo.

Si tengo que decirte cuál es mi sueño respecto a la historieta, sería lo que te decía antes, poder publicar algo mío. Una obra integral, eso sí me gustaría mucho. Pienso que lo voy a hacer algún día.

E. M. A: Qué me podes decir del origen de la Asociación Amigos del Mal, ¿Porque centrarse en villanos y no tanto en los superhéroes?

S. M: Eso es algo que Gonza lo explica muy bien en la Introducción de “Asociación amigos del Mal. Anual #1”. Así que cómprenlo si quieren saber la respuesta, jaja! Hablando en serio, Gonza buscaba darle otro enfoque al género. Por un lado en nuestra región (hablo del Litoral) no hay muchas historias de superhéroes. Hay otros ejemplos en el resto del país, eso seguro. Pero es difícil lograr historias verosímiles de superhéroes que vivan en Argentina. 




La sátira sí funciona bien, y más si se enfoca desde el lugar de los villanos. Algo que pocas veces se vio, al menos desde un papel protagónico. Gonza también buscaba crear personajes fuertes, bien construidos, sólidos, con los que los lectores puedan identificarse, y divertirse. Desde el diseño estético (cosa en la que también Gonza te da absoluta libertad, además de él también diseñar algunos) hasta sus personalidades. Son personajes reconocibles. El Capi Maldad ya es bastante conocido en redes. Algunos incluso lo conocen por sus #TipsDelCapitánMaldad en Twitter y Facebook, y capaz ni saben que es un personaje de historietas.

El humor también es un género en el que nos movemos cómodos, y con el cual llegamos a públicos que no son lectores regulares de historietas. Eso para mí es clave. Llegar a más gente, y no solo a ese público “del palo”.

E.M.A: ¿Qué historietistas argentinos te gustan? ¿Con quienes de ellos trabajaste o te gustaría poder trabajar?

S.M.: Primero quiero aclarar que no compro mucha historieta. Pero sí sigo la obra de muchos historietistas. Mucho de lo que hacen lo leo online, y cuando puedo me compro alguna obra que me guste mucho. No soy fan 100% de nada últimamente, la verdad.

Me gusta lo que hace Salvador Sanz. Es un tipo que hace lo que quiere, cómo quiere, y sin dudas es un virtuoso. Después hay dibujantes como Juan Caminador, dibujante de “Segunda venida” (con guión del español Abel Alves), que puntualmente en esa historieta la rompe. La Colo Majox, que también trabajo con Abel, me parece una gran dibujante, y guionista. Me río mucho con la Negra Gedienta (pronto un crossover con Asociación Amigos del Mal… no puedo decir mucho más, por contrato, jaja). Me gusta mucho Juan Saenz Valiente, como sorprende en cada obra, animándose a ser distinto en cada una. Admiro los trabajos de Luciano Vecchio y Dario Brizuela que hacen para el mercado estadounidense. Ese estilo cartoon me gusta mucho. Incluso suelo usarlo a veces, dentro de mis posibilidades. 




Constanza Oroza me parece una dibujante super profesional. No conocía mucho su obra más que lo que veía en redes. Hace poco tuve en mis manos uno de sus comics y quedé aún más sorprendido. Me re copa lo de Lea Caballero, y cómo se maneja autoeditándose, haciendo lo que quiere. Agarrando al género manga y dándole su impronta. Lisandro Estherren y Seba Cabrol, paranaenses ellos, a los cuales uno a veces no menciona porque son amigos, y los tenemos acá nomás, por eso no dimensionamos lo grossos que son. Pero entran en el ranking de grandes historietistas argentinos, sin dudas. Mención aparte, porque no es argentino pero casi, re contra admiro el trabajo del uruguayo Matías Bergara. Para mí el mejor dibujante latinoamericano del momento.

Y después muchos otros, que incluyen a mis amigos y colegas más cercanos de Santa Fe (como el grupo de HIT, que es un emprendimiento no editorial, pero que tiene que ver con eventos de historieta), y otros de Paraná. Con ellos me reúno, son amigos, colaboramos entre nosotros en diversos proyectos. Ellos, y los que nombré primero, que por ahí no a todos los conozco personalmente, funcionan en mí como inspiración, como ejemplos a seguir. Con los más cercanos sí he trabajado en algunos proyectos. Con los demás no, pero siento que son personas super accesibles, con los que quién te dice alguna vez podría trabajar. Con Abel Alves de hecho, habíamos arrancado una historieta juntos, y yo no pude continuarla. Pero bueno, esa es otra historia.

E. M. A: Para ir concluyendo, ¿Que te pareció la entrevista? ¿Hay algo que quieras agregar de lo que no hablamos?

S. M: Me parecen preguntas super atinadas, bien precisas. Me gustó mucho y te agradezco el espacio, porque sirve un montón. Sobre todo a autores que no somos conocidos, pero que le ponemos mucho laburo y amor a lo que hacemos. Así que muchísimas gracias por la entrevista, y por difundir la historieta argentina, sin ningún interés más que el de que otros conozcan este maravilloso arte.

Para seguir su trabajo anímense a pasar por su pagina web o por su cuenta de Instagram. Les dejo abajo los links. (Para ingresar solo presionar el titulo). 

Pagina Web: SebaMercauIlustrador 
Instagram: SebaMercauIlustrador 

miércoles, 1 de julio de 2020

Gritando por Ahí: ¡Vamos Historieta Argentina!: Mauro Mantella

Un guionista como pocos, por varios motivos

por Ángel Albisu 



Seguimos sumando autores argentinos, dibujantes y guionistas, a este ciclo de entrevistas. Y para mi es un honor presentarles, como lo es siempre que invito a alguien para hacerle unas preguntas, al guionista Mauro Mantella

Alguien que en varias ocasiones seria descrito por especialistas en el tema -ejem, no amateurs como yo-, como uno de los pocos guionistas contemporáneos que no dibuja sus propias historietas. Es decir, es de aquellos que mantienen la vieja tradición de dedicarse a escribir. No como los artistas integrales que suelen verse mucho hoy en día. Encargados tanto de los guiones como de los dibujos. 

Él es un guionista que mantiene el estilo de Oesterheld y Ricardo Barreiro. Entre otros. Basta con leer una de sus historias y podrás conocer la gran variedad de personajes y contextos diversos que maneja. Convertidas en una marca infaltable cuando aparece impreso su nombre. Por nombrar algunos, a modo de ejemplo, están Bizancio y El Hombre Primordial. Mis preferidos. 

Lista la introducción. Presento a nuestro invitado: Mauro Mantella

Marciano Adoptivo: Hola Mauro, bienvenido a El Marciano Adoptivo. Antes de empezar con las preguntas vamos a ubicarte espacio y temporalmente. ¿De dónde sos? ¿Cuántos años tenes?

Mauro Mantella: Soy argentino. Tengo 45 años y como las empanadas con cuchillo y tenedor porque quiero ver el mundo arder.

M.A.: ¿Cómo nació la idea de un mago, estilo hechicero, que terminó siendo conocido como Bizancio?


M.M.: Nació como un juego y un desafío en la revista Bastión. Con el dibujante (Juanmar) teníamos ganas de hacer algo onda Hellblazer/Seven y el inventar un Constantine argentino fue muy tentador para mi pobre voluntad. No pensé que iba a desarrollar al personaje más allá de esa historia corta. 

M.A.: Tengo una teoría muy loca, la cual espero que me sigas la corriente, ¿Incluirías a Bizancio dentro del universo de personajes que plantea Leonardo Oyola en su novela Kriptonita?

M.M.: La verdad que no. No leí el libro, pero por lo que pude chusmear de la película y la serie se tratan a los personajes con todos los recursos que detesto de ese tipo de adaptaciones/parodia/pseudo homenajes. Justamente con Bizancio la intención primaria siempre es ubicarlo en nuestro país pero evitando todo lo que pueda los lugares comunes y grasas. Es difícil, porque cuando se hacen personajes autóctonos el primer impulso suele ser resaltar ese lado argentino, y termina siendo artificioso como si lo hubiese escrito un turista, el cual lo primero que ve y resalta son todos los rasgos y elementos de nuestra cultura popular que están más transitados y en primer plano, en vez de escribirlos ayunos de todos esos coloquialismos los cuales por el mero hecho de vivir acá y que sean parte de nuestra cotidianeidad ya ni deberíamos notarlos y solo tendrían que ser una naturalidad que no debería entorpecer a los pobres personajes, a los cuales imagino rogando por una historia interesante en vez de disertar sobre muzarellas chorreantes o penales que no se cobran.

M.A.: Siempre que buscaba entrevistas tuyas mencionas tu deseo de armar una “Crisis en Tierras Infinitas”. Y parte de aquella idea pudimos verla en algunos números de Antología de Héroes Argentinos. ¿Por qué motivo en particular te hizo elegirlo a Bizancio para ser el Monitor que fuera reuniendo a todos los héroes? 

M.M.: Porque Moore iba a usar a Constantine como nexo coordinante en “Twilight of the Superheroes”. Así que si hay que robar al menos hay que hacerlo a lo grande.

También porque al ser un personaje mío, la libertad es absoluta. Y también porque solo un chanta puede convencer a la gente a que se meta en semejante quilombo.


M.A.: En el caso de que pudieses usar a todos los superhéroes argentinos que se publicaron hasta ahora. ¿Cuáles serían y que función cumplirían dentro del crossover?

M.M.: Es difícil de contestar esa pregunta porque sería puro espoiler. Pero en el plot que tengo armado desde la época de los SMS aparecían casi todos los fundamentales. Sin esos la historia carecería de peso y gracia. Ese es el mayor problema. Bizancio junta un grupo de personajes no tan super top, pero igual son interesantes, sobretodo un personaje femenino muy oscuro creado por Oesterheld que fue muy divertido darle una vuelta de tuerca moderna. Así que sigo esperando un editor caudillo-vikingo-espalda palteada.

M.A.: ¿Preferís más las historias que van por el lado de la ciencia ficción cruda o de leyenda urbana? Al estilo de Carlitos, personaje de Sebastián Rizzo; que no suele tener tanto de ciencia ficción y se enfoca más en lo que sería el bajo mundo. 

M.M.: Lo primero. Suelo disfrutar mucho más las historias que tienen algún elemento sobrenatural. Eso como que ya me asegura al menos algo interesante. Tienen que estar genialmente hechas las historias más “grounded” para que me gusten, onda Breaking Bad y así.

No sé si es por gusto o tara. O por un incontrolable hastío de la realidad mundana.


M.A.: ¿De qué forma te describís como lector de historietas?

M.M.: Actualmente, y con el paso de los años, un poco exquisito y con poca paciencia. Me pasa lo mismo con el cine. Si en la primeras 5 páginas o en el primer minuto de una peli o serie el escritor/director no da muestras de inteligencia, abdico alegremente. Hay demasiado para leer y ver como para desperdiciar tiempo y energía mental.

M.A.: ¿Tenés alguna colección que aprecies mucho?

M.M.: El Eternauta en fascículos, a color, con firma y gurbo por Solano.

M.A.: Hagamos un poco de memoria ¿Qué leías de chico? ¿Cuál recordás que fue la primera historieta que leíste?

M.M.: Supongo que Mafalda. Algunas Novaros pasaron por mis manos pero nunca las coleccioné. Aunque recuerdo con cariño un tomo tapa dura de Superman y uno tapa blanda de Wonder Woman donde explicaban el multiverso. O los números de Superman donde encuentra a su hermano jorobado o el que el Spectre le impide ir más allá del infinito y habla Dios mismo (no Alan Moore). También recuerdo algunas que en esa época me parecían perturbadoras como una de Flash con Black Hand donde Flash de desintegraba, y unas historias cortas del Vigilante. Es curioso que el 80% de las historias (de cualquier medio) que más me fascinaron de chico tenían cierto elemento perturbador. Supongo que por eso hacen más mella.

Después de esa etapa pasajera de Novaro seguí leyendo solo Muy Interesantes, la revista Humor y Fierro. Luego ya en la pre adolescencia llegó la lectura de libros por placer y en el 93 (gracias a Perfil) me enamoré de los cómics.

M.A.: ¿Qué guionistas argentinos que te marcaron un antes y un después? Tanto como lector como para tu posterior trabajo como guionista.

M.M.: Argentinos solo Oesterheld y Barreiro. Pero creo que más este último. Slot Barr y sobretodo Cuidad fue lo que me impulsó a escribir. Recuerdo una noche terminar de releerla y sentir que si no agarraba lápiz y papel y empezaba a crear ficción iba a explotar.


M.A.: ¿Te gusta más sacar historietas en tiradas mensuales de unas cuantas páginas, como lo haces en Stone Bot Comics; o esperar a tener todo y sacarlo en formato de libro?

M.M.: Me gusta la dosis mensual si se puede ofrecer un número por mes. Que al menos un capítulo cierre y lector tenga la sensación de que no es algo inacabado por más que continúe. Sino, largando a cuentagotas suele pasar que sobreviene el olvido, el desinterés o que el lector piense “Hmm. Esto está bueno. No lo voy a leer más hasta que termine”, y chau el tráfico y el feedback.

M.A.: Con respecto a la pregunta anterior, ¿Tenes idea de si la gente sigue las historietas diarias que escribís o te lo demuestran recién cuando lo compilas en libro?

M.M.: Lo segundo, totalmente. Sobre lo online tengo feedback pero poco, aunque antes era más austero aun. Los fieles a mi laburo me suelen comentar lo online y reseñarlo. Pero para el 90% del público y crítica un comic no existe hasta que no está en papel. Esa es la dura realidad.

M.A.: ¿Cuál es tu tipo de superhéroe ideal? ¿O lo vas cambiando con el tiempo?

M.M.: Creo que no tengo un superhéroe ideal. Soy más de la idea de que no hay buenos o malos personajes. Hay autores buenos o malos. Y toda la vida prefiero a un B'wana Beast escrito por Morrison que a Batman escrito por Scott Lobdell. Pero si me torcés el brazo para que diga uno que aúne la magia nostálgica equilibrando con inteligencia y creatividad actual… podría ser el Supreme de Moore.

M.A.: Como guionista, creador de personajes como El Hombre Primordial y Monarch, que en esencia son muy diferentes entre sí. ¿Cuál me dirías que es la característica principal de los superhéroes que forman parte del Mantella Universe? ¿Qué requisitos deben cumplir?

M.M.: Nunca me lo puse a pensar. Supongo que sean mínimamente dignos de una historia interesante que me llene y que no estafe al lector.


M.A.: Con respecto al aspecto de muchos de tus personajes, ¿Sos muy detallista cuando vas a pedirle al dibujante como querés que sean los trajes? En que agregue alguno que otro detalle en el fondo o que mantenga cierta paleta de colores.

M.M.: Sí. Mucho. Demasiado dirán algunos con justa razón. Pero es mi método de trabajo, es el único modo en que me resulta satisfactorio, y aviso antes.
Lo visual lo pienso y laburo tanto como la historia y los diálogos. Pero siempre esperando que se potencie con lo que sume el dibujante.

M.A.: Si tuvieras que recomendar algo de todo lo que se publica actualmente en Argentina, en materia de historieta, ¿Qué me darías para leer?

M.M.: Te recomendaría Mega de Salvador Sanz. Pero suelo leer muy poco material nacional. Más que nada por no encontrarlo en forma digital. Desde hace varios años me acostumbré a leer en digital por calidad, comodidad y... acce$ibilidad. Pero ahora es por necesidad ocular. Me cuesta mucho leer de papel. Si lo que leo no tiene luz propia y no puedo hacer zoom, estoy jodido.

M.A.: Actualmente, ¿A qué autor argentino nunca le perdiste de vista su trabajo? ¿Con quién de ellos no pudiste trabajar todavía? 

M.M.: Por suerte trabajé casi con todos los que admiro. Creo que solo me faltan Alessio, Migliari y Yapur, pero con este último estamos tratando de subsanar eso. Sí me gustaría trabajar de nuevo con Frigeri, Giribaldi y Rizzo.

M.A.: Si yo me quisiera mandar como guionista, que tengo 20 años y me gusta mucho escribir algunas cosas, ¿Qué consejo me darías?

M.M.: ¡Que aprendas a dibujar! Hablando en serio… hmp… No hay mucho que aconsejar. Nunca fue más fácil mostrar lo que uno hace y también actualmente hay muchas editoriales chicas en manos de editores que no lo hacen principalmente por el negocio sino por amor al medio. Así que si te sentís preparado y con el bagaje cultural suficiente como para que las asociaciones de ideas y el criterio suceda, hacelo. Esto último es fundamental a mi humilde entender. Porque lo más difícil no es escribir bien sino darte cuenta cuando lo haces mal.


M.A.: ¿Cómo fue tu formación como guionista? ¿Fuiste a talleres o te formaste leyendo, o copiando, a tus autores favoritos?

M.M.: Lo segundo. Soy demasiado vago y misántropo como para durar en un curso de algo. Así que aprendí por las malas y tardando y sufriendo el tripe que si hubiese estudiado. Y todavía lo hago. Es una lucha constante contra mi propia mediocridad.

M.A.: Siempre que uno rastrea tus primeros trabajos nota que publicaste antes afuera que en tu país, ¿Cuáles fueron tus primeros trabajos publicados en Argentina?

M.M.: Creo que las historias cortas de Bastión. Y digo creo porque no me acuerdo si antes ya Better Call Muñoz había sacado por Cono Sur a Astika y Genoma.
 
M.A.: ¿En algún momento consideraste ser dibujante de tus propias historietas?

M.M.: Nunca. Demasiado esfuerzo. Y no tendría el placer de atormentar dibujantes.

M.A.: ¿Con cuál de tus obras sentís más afinidad? ¿O todas son tus hijas malcriadas?

M.M.: Es difícil escribir una obra sin que en ese momento sientas que es tu preferida. Pero en líneas generales me cuesta elegir entre el Hombre Primordial y Monarch. Ya que una es como la evolución de la otra y en ambas di todo.

M.A.: ¿Reconoces la influencia de tus historietas en algún otro guionista? ¿O crees que falta tiempo para llegar a eso?

M.M.: Sí, creo que falta tiempo. Pero me encantaría percatarme de eso alguna vez. Incluso si me roban. Tendrían 1000 años de perdón.

M.A.: ¿Por cuánto tiempo dan vueltas las ideas en tu cabeza hasta que lo llevas a un guion?

M.M.: Bastante. A tal punto que suelo tener que obligarme a pasar a la siguiente etapa porque la convicción de que ya fue suficiente tiempo de planear las ideas o el plot nunca llega de manera completamente satisfactoria.

También me cuesta encontrar ideas que me gusten durante largo tiempo. Si algo aprendí de la creatividad es que el aspecto creativo de la mente tiene mucho menos criterio que el analítico. Por eso las ideas que se nos ocurren por la noche nos parecen geniales, y a la mañana siguiente las examinamos y nos parecen estupideces.

M.A.: ¿Qué ideas andan dando vueltas que todavía no encuentran una nueva historia?

M.M.: Varias. Quiero encontrar el modo de armar un universo coherente con la iconografía (disimulada por el copy) de un director de cine por el que tengo devoción enfermiza. También tengo ganas de hacer algo que pase en los años 70, muy bauhaus y drogado onda The Prisoner meet The Doom Patrol.


M.A.: ¿En qué nueva historia estás trabajando para lo que resta del 2020?

M.M.: Por ahora solo en Lost Word (con Darío Bustamante), que sale online por Viñeta Uno. Pero estoy trabajando en varios proyectos más que era hora que cerrase.

M.A.: ¿Hay algo que no pregunté que quisieras agregar?

M.M.: Solo agradecimiento por tu interés y difusión.

Dejo por acá unos link para leer online varias historietas de Mauro. 

Viñeta UnoLost World; Mundus 
Stone Bot Comics: Fantaciencia; Monarch; Xira; 78 KM/HTiempo 5

Se puede ingresar con solo hacer clic en los nombres. 

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